¿Bellas Artes u otras opciones relacionadas con el dibujo?

Breve opinión sobre mi paso por Bellas Artes.

Si has llegado hasta aquí es porque te interesa mi opinión y consejo a la hora de invertir tu tiempo en estudiar algo relacionado con el dibujo. Basándome en mis experiencias he redactado un pequeño resumen para aquellas personas que queriéndose dedicar al dibujo dudan entre meterse en la universidad para estudiar Bellas Artes o escoger rutas alternativas también factibles. Voy a intentar informarte brevemente de mi trayectoria a lo largo del grado para que te sirva de referencia y lo más importante, te sea útil para poder decidirte o pensar bien tus opciones.

Antes de empezar te voy a ser directo; el dibujo es un mundo muy duro y complicado donde nunca se para de aprender y mejorar, la paciencia y la constancia puede que sean tus mejores aliados en tu camino; es por eso que tienes que tener completamente claro que te quieres dedicar a ello, pues vas a pasarte muchísimas horas dibujando. Si la respuesta es sí, sigue leyendo.

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Carlos Nieto, retrato con modelo del natural, 2012

“El dibujo es un mundo muy duro y complicado donde nunca se para de aprender y mejorar.”

En un instante yo y muchos, bueno, yo y todos mis  compañeros que empezamos el primer curso del grado llegamos con una percepción de Bellas Artes errónea. Cuando preguntas y te informas de la carrera a tus profesores de bachiller u conocidos no te aclaran qué vas a afrontar. Y no entiendo por qué, ya que como repito, no eramos cuatro personas las que llegaban confundidas, sino la gran mayoría del primer curso, en todos los grupos.

Nos dijeron que teníamos un gran abanico de posibilidades al acabar la carrera, que nos podíamos especializar en multitud de oficios ligados a la creación, pero lo que no oímos es que al acabar nos dejan sólos. No me malinterpretéis; no necesito a nadie que me lleve de la mano en este camino que es la vida, pero lo que no puedes hacer es hablar con palabras de promesas que están llenas de vacío. No vas a ganarte la vida con tu trabajo (ya sea escultor, pintor, dibujante, fotógrafo, etc.) nada más acabar la carrera (en el 95% de los casos), vas a necesitar una infinidad de horas esforzándote y formándote de nuevo para conseguir poder vivir de tu creación. Quizás, lo que debimos escuchar es que con un esfuerzo brutal puedes alcanzar tus objetivos, que nadie nos va a regalar nada y que incluso después de todo ese esfuerzo, nadie nos asegura que lo vayamos a lograr. Son duras palabras, pero son la verdad. Quien no quiera oir la verdad que no se meta en este mundillo.

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Carlos Nieto, dibujo del natural. 2013.

Vale ya, coge aire, lo malo ha pasado ya, el primer párrafo ha sido de desahogo, ahora analizaré en qué se equivoca y en que acierta el grado, y repito, todo esto bajo mi humilde opinión.

Bellas Artes ha cambiado, como es lógico ya no es la Academia de San Fernando donde se trabajaba para llegar a un nivel de dibujo, pintura o escultura destroyer, los tiempos cambian y las cosas evolucionan;  ahora tienes una serie de asignaturas obligatorias en las que se incluyen dibujo, escultura y pintura, no puedes decantarte por algo desde el inicio de la carrera, si no te gusta pintar con óleo, te vas a hinchar; si no te gusta esculpir, te vas a hinchar. Puedes más o menos elegir y modular los profesores en torno a tu gusto (las diferencias entre ellos pueden llegar a ser abismales, os lo comento algo más abajo), así como algunas optativas, pero realmente el propósito (imagino que inintencionadamente) que se consigue es “aprendiz de todo, maestro de nada” (de ahí que haga referencia a volver a formarse después de acabar la carrera). Sacando el lado positivo, este sistema tiene algo bueno y es que te forma de una manera bastante global en la mayoría de los campos, pero creo que es una desventaja para aquel, como en mi caso, el dibujo es lo que más le gusta y quiere enfocarlo al máximo.

Por otro lado, el arte contemporáneo está presente en TODA la carrera y repito en TODA la carrera. Vuelvo a mencionar que Bellas Artes no es el mito de esculpir como Michelangelo Buonarroti o pintar como Da Vinci, Bellas Artes es Arte Contemporáneo y el Arte Contemporáneo es Bellas Artes. Ojo, no es en absoluto malo, simplemente tienes que entender que esta carrera universitaria ha evolucionado y debes saber lo que realmente quieres hacer, si no te interesa estudiar el arte de hoy en día o el de hace 100 años hasta ahora, no te metas a Bellas Artes porque no vas a ver el Renacimiento, el Barroco, etc. Eso se da por hecho que lo sabes y ahora vas a estudiar a Gilbert and George, Pollock, Robert Mapplethorpe, The Guerrilla Girls y un larguísimo etcétera.

Además no es que sólo vayas a estudiar arte contemporáneo, es que tienes que justificar casi todas tus creaciones (que van a ser muchas) con criterios del arte de hoy en día, así como dar tu opinión de las cientos de exposiciones (cuadros, esculturas, performances, instalaciones, etc.) que vas a ir a ver. Vas a tener el arte contemporáneo presente durante toda la carrera (en algunas asignaturas en mayor medida que en otras, por supuesto); en un primer instante no vas a entender absolutamente nada, pero poco a poco vas a darte cuenta del por qué se hacen las cosas y el por qué de su justificación. Yo era una de esas personas que no entendía nada, pero con el tiempo me dí cuenta que saber del arte actual o de las corrientes que nos llegan desde los últimos cien años te otorga una cultura brutal que se extrapola a cualquier expresión artística “más convencional” como el cine o el cómic, por ejemplo.

“Bellas Artes es arte contemporáneo.”

Ejemplo de arte contemporáneo: videoarte.

Martha Rosler, ‘Semiotics of the Kitchen’. 1975.

Un punto importante y muy desagradable es la diferencia de opinión en cuanto a los profesores. Voy a intentar explicarlo lo más descafeinadamente posible; hay situaciones en las que no conoces al profesor que te ha tocado al matricularte, y resulta, que sólo le gusta el dibujo de carboncillo y no te deja usar grafito, o en pintura no acepta la pintura de fantasía tipo Frank Frazetta o Ken Kelly (es un ejemplo para que lo entendáis, ni de lejos podría hacer algo parecido a estos maestros) y tan sólo tienes que ceñirte a paisajes, modelo y bodegones, en escultura quiere que justifiques tu creación ligado al arte contemporáneo, o simplemente en la asignatura que sea no entienda tu preferencia creativa y lo trate como una subcultura. Sí, creedme que pasa aunque por fortuna, cada vez con menos frecuencia. Con esto no quiero decir que los profesores sean malos en el grado, para nada, hay profesores buenísimos e increíbles pero sí que no todos son adecuados para cada uno de nosotros. Por eso, informaros y mirad bien qué le interesa a cada uno antes de matricularos para evitar males peores. Si aún con esas habéis dado con un profesor que no traga muy bien vuestra creación pero es lo que os gusta más que nada, un consejo, no cambiéis vuestra idea para satisfacerle a él, darle la brasa y saliros con la vuestra porque al final el/la que se va a pasar muchas horas trabajando en ello vais a ser vosotr@s y os tiene que apasionar lo que hagáis. Pasar de notas y de rollos burocráticos y focalizar en aprender.

“Sé fiel a tu idea, ya que vas a estar muchas horas dedicado a ello.”

Porque lo mejor de Bellas Artes es su pluridisciplinaridad. Es decir, tocas todos los palos relacionados con la creación, todos. Audiovisuales, performance, casi todas las técnicas de dibujo, pintura y escultura, grabado, serigrafía, litografía, fotografía e incluso poco a poco se están incorporando debido a demanda animación, concept art y cómic; en difinitiva, un sin fín de técnicas. Si eres una persona que no tiene ni idea de qué quiere hacer, pero sin duda que esté relacionado con la expresión artística y la creatividad, entonces sí que tienes que plantearte realizar este grado por la cantidad de técnicas y procedimientos que vas a realizar y que en el futuro puede que te convezcan tanto como para crear tu carrera artística con ellas.

En cuanto al factor económico, si dudas en meterte en Bellas Artes tan sólo por el precio de academias o cursos privados ten en cuenta que el precio de la matrícula se incrementa cada año en un porcetaje altísimo. Para que te hagas una idea, en el primer curso la matrícula por todos los créditos (o asignaturas) era de 900 €, en el útlimo año de carrera el precio por todos los créditos (sin contar ninguna asignatura pendiente de otro curso) era de 1700 €. Además, súmale entre 400 y 600 € anuales de materiales, sin contar el transporte hasta llegar a la facultad… Es un desembolso importante de dinero cada año. No sé a cuanto estarán ya las matrículas actualmente, pero seguramente sea una cantidad mayor. Lo bueno es la opción a la beca del ministerio, pero si dependes de ella completamente tienes que esforzarte al máximo.

Acabo este pequeño resumen de mi paso por el grado con lo mejor que en mi opinión ocurre allí. Todos los compañeros, tanta gente creando cosas diferentes, con su particular visión en cuanto a la creación hace que te  empapes de una cantidad de información que por uno mismo dificilmente se podría conseguir. Todo un alrededor de intercambio cultural hace que crezcas personalmente en ideas y enfoques, así como del descubrimiento de nuevos temas que antes ni se te habían planteado. Se aprende mucho de ver a los compañeros y de enseñarles tu obra.

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Fotografía: Verónica Claudio, Modelo: Carlos Nieto, 2015.

“Lo mejor de Bellas Artes es su plurisdiciplinaridad y el compartir la visión con los compañeros.”

En definitiva, en el grado de Bellas Artes te van a hacer pensar por ti mismo, inculcándote cultura y un sin fin de conocimientos teóricos y técnicos que si los sabes apreciar puede que sean los cimientos de un artista en potencia. Tampoco te voy a engañar, es una carrera sacrificada y con momentos muy duros en los que se quiere mandar todo a la mierda, pero es ahí cuando hay que seguir hacia delante y sacar lo mejor de nosotros mismos. A mí lo que más rabia me daba y sentía que estaba perdiendo el tiempo era cuando tenía que hacer algunos trabajos sin ninguna base específica que aportara conocimientos, simplemente había que hacerlos por protocolo para tener una base que calificar… esos momentos eran horribles, pues eran trabajos complejos, con una documentación importante y con muchas horas a las espaldas y tenías que realizarlos como pudieras para darles salida cuanto antes y poder centrarte en otros trabajos técnicos o teóricos de importancia real; lo que quiero decir con esto, es que no se puede lastrar el crecimiento del alumno porque eso es contrario al propósito en sí de la carrera…

Si te ha parecido interesante compártelo y si quieres comentarme algo, pedirme más información específica o compartir tu experiencia en la carrera, puedes hacerlo en las redes sociales, así como ver mi trabajo actual, etc. (instagram, facebook, twitter).

Gracias a todos por leer.

Carlos Nieto, 2016.

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Carlos Nieto es un artista de cómic e ilustrador que actualmente vive en Madrid, España. Es el creador de 'Fated', para Applehead Team Creaciones. Actualmente está trabajando para la editorial IDW Publishing.

Join the discussion 2 Comments

  • Carlos Nieto dice:

    Gracias por comentar Juan. Estoy completamente de acuerdo contigo en que para que sea productiva uno tiene que exprimir las cualidades de ella adaptándola. Seguramente por tu lenguaje en el dibujo le sacarías mucho más partido del que a priori le pude sacar yo, no obstante tengo que ser honesto y admitir que saqué un ojo brutal al hacerla. Se podría decir que “aprendí a ver”.

  • Juan Alberto dice:

    En realidad, es más o menos la misma historia que se tiene con cualquier otra carrera. Y parte de un error común, las carreras universitarias se plantean para que puedan estar atendidas las inquietudes y deseos de todos los alumnos, no de uno en particular. Que a alguien no le interese una parte de una carrera, no significa que con todos sea así. Solemos querer que las cosas se adapten a nuestras necesidades individuales y a menudo, es uno quien tiene que demostrar capacidad de adaptación.
    Yo no estudié Bellas Artes, que es lo que todo el mundo me aconsejaba, sino Filología Hispánica, que era lo que más me gustaba. Pero, al igual que alguien interesado en los cómics o ilustración, en Bellas Artes recibe formación de mucho más, en mi caso, que me interesaba especialmente la literatura, me tuve que tragar dos años enteros rellenando curriculum con idiomas. ¿Sirvieron para algo? Si yo hubiera querido… rotundamente sí. Con la perspectiva, tengo claro que uno es el que hace que la carrera universitaria te sea productiva e interesante para tus intereses, y no al revés.
    Lo gracioso de mi historia es que hoy me encantaría poder estudiar Bellas Artes, jaja.